Saturday, 14 June 2014

Norte y sur, de Elizabeth Gaskell




El nombre de Elizabeth Gaskell lo conocía de la universidad, donde leí The Well of Pen Morfa. No sé de qué manera, pero hacía poco que había leído algo de North and South y había hecho una nota mental de leerlo en algún momento de mi vida. Gracias a Mónica del club de lectura no se quedó en la eterna lista de pendientes, porque ha sido una muy buena lectura.




Título: North and South ( Norte y sur)
Autora: Elizabeth Gaskell
Páginas: 591
Año de publicación:1855
Valoración: 9

La novela se publicó en 22 entregas en 1855 en Household Words, revista semanal dirigida por Charles Dickens. En el prólogo de la edición que he leído se comenta que a la autora le resultó muy difícil ceñirse a las exigencias de este tipo de publicaciones y al final tuvo que precipitar los hechos, aunque posteriormente lo intentó arreglar añadiendo algún capítulo para conformar la versión definitiva de la novela que ahora leemos.

Norte y sur cuenta la historia de una chica del sur de Inglaterra, Margaret, criada en Londres con su tía y su prima ricas idealizando su Helston natal, al que vuelve tras la boda de su prima. Aquí Margaret nace como mujer tras recibir una inesperada propuesta de matrimonio y tener que llevar gran parte del peso de la decisión de su padre de dejar la iglesia anglicana donde es pastor e ir al norte a ganarse la vida como tutor privado del patrón de una fábrica de algodón. En contraste con el bucólico Helston, el norte es gris, sucio, con gente poco refinada y siempre con prisas. Con estos prejuicios Margaret conoce a diferentes personajes que le ayudan a crecer y a ver las cosas desde otro punto de vista. Debido a la debilidad de sus padres, tendrá que vivir momentos difíciles, aunque también vivirá su propia historia de amor, muy parecida a la de Elizabeth Bennet y Mr Darcy, de Orgullo y prejuicio.

Esta novela de corte clásico, narrada en tercera persona por un narrador omnipresente y de hilo temporal lineal, tiene varios puntos interesantes. El primero es la descripción de las diferentes clases sociales. Tenemos por un lado a la gente del sur, que parece ganarse la vida de la nada y dedicarse a la lectura, el marujeo y la vida contemplativa y son de buenas familias. Una vez llegamos al norte nos encontramos con los toscos trabajadores de las fábricas, que no tienen educación y son descritos como primarios y sin tiempo para ahondar en cuestiones muy transcendentales; también están los patrones de las fábricas, que se presentan como hombres sin escrúpulos capaz de utilizar a otros y mentir en beneficio propio. En la novela vemos la lucha de clases, la lucha de los trabajadores para obtener mejoras laborales y el papel de los sindicatos. También se ve la evolución de los diferentes personajes, que no son en absoluto maniqueos.

Es una novela con una prosa muy cuidada, pero que da voz a la clase trabajadora no sólo permitiendo su presencia y haciendo a algunos personajes bastante importantes, sino también introduciendo su propia manera de hablar con el uso del dialecto.

Como en las novelas de Jane Austen, otra cosa que me ha gustado es la sensualidad de las descripciones de los protagonistas desde el punto de vista del otro. Aunque ahora vivimos en una sociedad en la que todo es explícitamente sexual para vender más, me encanta la manera en la que en una sociedad nada táctil cada detalle era atesorado como algo de gran valor: desde el roce fortuito de la piel del otro, hasta la simple observación de una postura, un gesto que deja entrever sentimientos a los que agarrarnos o contra los que luchar, etc. La sutiliza de la mirada, la necesidad de observación cuando no era tan común hablar directamente de según qué temas… En fin, ¿será que en el fondo soy una romántica? Quién sabe…

Novela sobre el despertar a la madurez de una joven que incluye en su trama elementos de interés histórico y social y con una bonita  historia de amor, además de otras muchas cosas. 

Monday, 2 June 2014

El club de lectura del final de tu vida, de William Schwalbe


Siguiendo con el mes de la metaliteratura, y tras acabar El aire que respiras, tocaba elegir lectura nueva. Estaba entre Mr Penumbra's 24-hour bookshop y esta novela, así que decidí que empezaría con la primera que encontrara en mi Kindle. Como muchas veces cuando haces algo con un criterio tan peregrino, en cuanto apareció este título empecé a tener dudas, ¿y si es muy duro?¿y si acabo llorando a moco tendido en el metro? ¿y si me quedo hecha polvo? Pero decidí aceptar y seguir adelante, y no me arrepiento en absoluto.

Título: El club de lectura del final de tu vida
Autor: Will Schwalbe
Páginas: 384
Año de publicación: 2013
Género: narrativa biográfica
Valoración: 9

No, no es una novela ligera y sabemos desde el principio, de hecho desde el título, que la madre del autor va a morir de cáncer pancreático. El encanto de esta novela reside en los temas que toca y en cómo el autor aborda algo tan duro como el proceso de la muerte de su madre. Este libro ha sido para mí una matrioska literaria y emocional que me ha ido descubriendo nuevas lecturas a la par que me ha hecho reflexionar sobre muchas cuestiones.


Desde que empieza a someterse a pruebas primero y a quimioterapia después, Mary Ann pide a sus hijos que la acompañen, y así les da un objetivo cuando ellos se sienten tan perdidos y sin saber cómo ayudar. Will y ella siempre han compartido su pasión por la lectura y crean un particular club que se desarrolla entre esperas a visitas médicas y sesiones de quimio. A través de los libros que eligen son capaces de abordar temas que les tocan muy de cerca, como la muerte, y temas más generales de gran transcendencia para el ser humano. Vamos a poder ser testigos de las conversaciones entre madre e hijo sobre temas como la valentía, la fe, la responsabilidad social, la empatía, el miedo, la caridad, la bondad, los derechos humanos, los derechos de la mujer, etc. Algunos también les sirven para revivir el pasado y tratar asuntos pendientes o dejar que Will conozca mejor a su madre antes de que esta muera, a la vez que nos dejan conocer detalles de su vida familiar.


Durante el libro conocemos a una Mary Ann que se quedará en nuestros corazones para siempre: una mujer fuerte, de gran empuje y con unas convicciones religiosas, éticas y sociales envidiables. De su mano conoceremos la situación de los refugiados por conflictos bélicos y políticos en diversos rincones del mundo, pero también recordaremos la importancia de los pequeños gestos para con las personas que nos rodean, incluso con las que apenas compartiremos unos segundos en nuestras vidas. Todos somos igualmente importantes por nuestra condición de seres humanos y todos estamos interrelacionados con los demás, y por tanto somos responsables de su felicidad. Mary Ann no mira a otro lado nunca y no quiere que los demás lo hagamos, y se enfrenta a su muerte con la misma convicción.

Pero Mary Ann no está muerta todavía, y le queda mucho por hacer. Durante la lectura se va desarrollando también su proyecto personal, un sistema de bibliotecas móviles en Afganistán que tendrá sus altos y bajos y por el que esta mujer luchará hasta el final.


Esta es una lectura muy profunda, pero muy serena. Aunque Will habla de sus sentimientos y pregunta a su madre sobre los suyos, no se deja arrastrar por el sentimentalismo o el morbo. Y ante todo, aunque su protagonista sea una enferma terminal y el título pueda tirar para atrás a más de uno,  es un libro extremadamente vitalista, te empuja a querer vivir mejor, a ser mejor persona. 

Tres pasajes como muestra:
 


“Lo cierto es que siempre que lees algo maravilloso te cambia la vida, aunque no te des cuenta.”
“Todos tenemos mucho más por leer de lo que podemos leer y mucho más por hacer de lo que podemos hacer.(…)Leer no es lo contrario de hacer, es lo contrario de morir.”
“Y la gratitud no es lo que se da a cambio de algo, sino lo que se siente al saberse afortunado: afortunado de tener una familia y amigos que se preocupan por ti, y que quieren verte feliz. De ahí la alegría de dar las gracias.”